El tenis le dio una segunda oportunidad de vida a Miguel Godoy


Define este deporte en su vida como “totalitario” porque se ha convertido en el desahogo que le permitió seguir adelante luego de la lesión que sufriera hace cuatro años

Se despierta a las 5:30 de la mañana y a las 7:30 ya está en el gimnasio de la selección nacional, finaliza a las 9 :30 am y se dirige al Centro de Tenis La Paz en donde almuerza y realiza su rutina hasta aproximadamente las 5 pm.

Miguel Godoy es un atleta venezolano integrante de la selección de paratenis o tenis adaptado, el cual se ha preparado sin descanso en una disciplina que le ha regalado inmensos aspectos positivos en su vida.

Este atleta venezolano nos recibió en su lugar de entrenamiento, El Centro de Tenis La Paz, en donde a diario sigue su régimen de preparación para destacarse más y sin importar las adversidades.

La carrera en el tenis para Miguel Godoy ha sido algo rápida según nos cuenta. Todo comenzó luego de ser víctima de una lesión, luego de ser atracado a mano armada el pasado 16 de abril hace cuatro años.

En ese sentido y en medio de la rehabilitación, es cuando este venezolano descubre el tenis a través de un programa “El Tenis en las escuelas”, el cual se encarga de reclutar talento y en esta ocasión se dirigieron a los hospitales en donde con un gesto de admiración, Godoy asegura quedó “enganchado” con esta disciplina.

Miguel jugaba beisbol hasta la edad de los 18 años, como todo niño y adolescente venezolano quería llegar a ser grandeliga. A pesar de que nunca firmó siempre continuaba inmerso en ese deporte al que luego la vida le cambiaría por el tenis, una disciplina que entre otras cosas lo ha llenado de gran disciplina.

“El tenis es un deporte muy individual, allí no hay culpables de lo que te pase sino únicamente lo que tú hagas dentro de la cancha”, destacó.

Tales fueron sus avances en el tenis, que el año pasado participó en un torneo en Barranquilla, donde obtuvo los puntos necesarios para clasificar a Lima 2019 a los Juegos Parapanamericanos, donde tuvo la oportunidad de enfrentarse al primero del mundo en ese entonces, Gustavo Fernández de Argentina.

Su participación en Lima 2019 la cataloga de positiva a pesar de no haber obtenido los triunfos, asegura haber experimentado un cambio total en lo que fue el juego que venía realizando hasta ese momento.

Miguel Godoy no solamente es un atleta del paratenis, es un ser humano que ha seguido adelante luego de una lesión grave y que en medio de la adversidad tuvo la capacidad de descubrir un deporte que lo enamoró y que diariamente lo motiva.

“Al principio estaba solamente enfocado en caminar, porque esa es la esperanza de toda persona con una condición adquirida. Pero hay que saber qué hacer luego de esa rehabilitación”, prosiguió.

Para nadie es un secreto la caída que ha tenido el tenis venezolano en los últimos años y el tenis adaptado no escapa a esta situación: “No ha sido fácil por la misma situación país, las academias se encuentran súper ful con sus responsabilidades y como lo ves acá siempre tenemos una carencia en cuanto a asistencia técnica”.

Para Miguel Godoy esta precariedad es producto de la misma situación, el alto costo de la vida: “A veces hay quienes quieren apoyarte, pero el ‘querer’ nunca es suficiente”, afirmó.

Ante estas situaciones, Godoy no duda en afirmar que le sirven de motivación: “Gracias a esto se que tengo que trabajar doble, al igual que todos los compañeros que están en esto como yo”.

Para el, es una motivación triple ya que debe asesorarse, investigar y preparar toda la logística a su entrenamiento prácticamente dos horas al día, pero ante ello asegura que cuatro o cinco horas no valen todo lo que desea alcanzar en su vida.

“Aquí es muy complicado la única manera de vivir de esto es que te gradúes como entrenador, y si comienzas a dar clases ya perdería la competitividad y pasarías a otro nivel”.

En la actualidad ocupa el ranking 307 a nivel mundial, algo que podemos ver solo como una cifra ante un atleta que realiza un esfuerzo de número 1 para mantener el nivel y luchar contra la corriente y la falta de apoyo.

“En el tenis aspiro llegar a lo más alto que pueda. Siempre queremos ser el primero o estar entre los primeros 10; para esto tiene que existir aparte de la disciplina, una asistencia y un equipo de trabajo que colabore con esa meta”.

Para este profesional del tenis adaptado la clave se encuentra en no desfallecer ni dejarse amilanar por las circunstancias sea cual sea: “En la vida hay situaciones buenas y malas, está de nuestra parte no dejarnos ganar el recorrido y quien tiene fe, tiene la mitad de la tarea hecha”.

Finalmente motivó a todos nuestros seguidores y amantes del deporte a seguir adelante con sus sueños, ya que asegura que hay que trabajar e intentar lo que creemos y así de esa manera no existirán autoreproches en el futuro.



Source link

Deja una respuesta