Odile Rodrguez de la Fuente: «Para acabar con esta pandemia hay que dejar de lado las diferencias polticas»


En el 40 aniversario de la muerte del clebre naturalista, su hija pequea ha supervisado la coleccin de 12 cuentos infantiles inspirados en su padre que podrn adquirirse con EL MUNDO a partir del sbado

La hija de F

La hija de Flix Rodrguez de la Fuente con sus perros Pipo y Pipa en el jardn de su casa
MUNDO

A los seis aos, Odile Rodrguez de la Fuente (Madrid, 1973) se saba ya de memoria la gua de aves Peterson, una referencia en el mundo ornitolgico: «Poda reconocer cualquier ave que estuviera volando o posada. Mis hermanas y yo salamos con mi padre al campo cuando despuntaba el alba y todava era de noche, y nos daba una peseta por cada ave que reconocamos», recuerda entre risas la hija pequea de Flix.

Hay personas que son tan famosas o queridas que no hace falta aadir su apellido. El naturalista, que muri hace 40 aos en un accidente de avioneta en Alaska, era una de ellas. Tena 52 aos. Odile tena slo siete, pero decidi seguir sus pasos al estudiar Biologa y Cine y dedicarse a mantener vivo el legado intelectual, del que se declara «fan».

La biloga ha supervisado Las aventuras de Flix, una coleccin de 12 libros infantiles que a partir de maana sbado podrn adquirirse semanalmente en el quiosco junto a EL MUNDO. Una serie de cuentos con el naturalista y varias especies animales emblemticas como protagonistas para que «Flix siga siendo un embajador de la vida», como resume ella.

En la infancia de Odile los animales fueron protagonistas, tanto en la casa de las afueras de Madrid en la que vivan entre semana como en la pequea cabaa de madera de Guadalajara en la que pasaban los fines de semana, cerca de Brihuega, en pleno contacto con la naturaleza. «Los halcones siempre iban y venan porque mi padre era un apasionado de la cetrera, y el que resucit las tcnicas del Medievo. Una vez trajo dos nutrias que compr en el Amazonas porque las habran matado por su piel. Se baaban en la piscina con mis hermanas hasta que fueron grandes y las llevaron al Zoo de Madrid. Tambin estuvo un tiempo un oso, un ocelote, Martina la lince… pasaban muchos animales por casa. Por ejemplo, encontraban a un osezno y a su madre muerta, y llamaban a mi padre porque como no haba centros de recuperacin, iban al zoo», seala Odile que admite que a medida que fue creciendo, le sorprendi que no todo el mundo tuviera la sensibilidad hacia los animales que ella: «Hasta pensaba de pequea que mi padre se comunicaba con los animales y hablaba su idioma. Y cuando me hice adulta, me di cuenta de que de alguna manera, intuitivamente, lo haca. Mi madre me lo dice: los animales estaban a gusto con l, tena una forma de comunicarse con ellos extraordinaria».

Odile Rodr
Odile Rodrguez De la Fuente posa frente a un grabado de un lobo, uno de los animales favoritos de su padreMUNDO
Su padre era muy conocido por los espaoles pero cmo era en casa, lejos de las cmaras?
Con siete aos yo recuerdo sobre todo fragmentos, cosas aisladas y muy vinculadas a emociones. Era muy atltico, tena mucha fuerza y mucha pasin, era muy carioso y recuerdo estar siempre subida a l, como un mono. Como era muy vehemente, mucha gente pensaba que era autoritario y para nada era as. En casa era como otro nio, haca pandilla con nosotras, y mi madre era la que pona orden. Era adems muy curioso. Le recuerdo sobre todo hacindonos preguntas. Encontrar a un adulto que genuinamente conecte con el nio y entre en comunin con ese universo infantil es superdifcil. Con mi padre s sent esa afinidad y su curiosidad por entender nuestro mundo.
Como gran divulgador que era, qu importancia tenan para l los nios como audiencia?
Eran superimportantes. De hecho l deca: ‘Yo hablo para todo el pblico pero s que los nios me siguen de una manera especial y confo profundamente en ellos». Crea en la nueva conciencia, en las futuras generaciones, en un cambio de visin de la relacin que tenamos con el entorno, y tena sus esperanzas puestas en la infancia. Cre el Club de Linces en la organizacin Adena [actual WWF] y ahora, cuando hablo con gente de nuestra quinta, veo que tena toda la razn. Toc a toda una generacin y gener muchsimas vocaciones.
Su padre luch porque especies que eran consideradas alimaas fueran protegidas. Pese a ello, sigue existiendo conflicto entre el hombre y algunas de ellas como el lobo, y en menor medida, con el oso pardo cantbrico. Como biloga, cmo ve la situacin de estas especies?
Al igual que la del lince ibrico, la del oso pardo es una historia de xito increble gracias al enorme esfuerzo de la fundacin Oso Pardo, del FAPAS y de toda la gente que ha estado detrs. El enfoque ha sido de mucha psicologa, no nicamente naturalstico o zoolgico. Se ha trabajado muchsimo con el mundo rural porque el oso tena que convivir con el hombre. Los casos de conflicto son mnimos.
Respecto al lobo, parece mentira que no hayamos avanzado desde la poca de mi padre. El gran problema es el conflicto social que se ha generado a su alrededor, y no solo en contra, tambin a favor. Cuando tienes a un grupo de ecologistas urbanitas posicionados radicalmente que dice que al lobo hay que protegerlo en toda la pennsula, que no se le puede tocar, desde el mundo rural se sienten arrinconados por un mundo que ni les entiende ni les escucha. Y parte de ese mundo rural se toma la justicia por su cuenta y tenemos cebos envenenados, un problema que haba desaparecido en los aos 80 y afecta a otros animales; tenemos caza ilegal, y eso es lo que est causando las bajas.
No se puede hablar del lobo en Espaa porque segn la zona y el tipo de ganadera, de orografa, etc., el problema es distinto. Pienso que debe haber ms apoyos econmicos para la prevencin de daos, no slo para la compensacin cuando pierden parte de la cabaa. Y ser ms didcticos para explicar al mundo urbano qu supone ser ganadero. El lobo est volviendo a zonas donde no estaba desde hace 80 aos y hay ganaderos que no saben cmo manejar mastines o no estn acostumbrados a guardar el ganado por las noches.
Qu argumentaba su padre?
l siempre deca que no se poda anteponer la supervivencia de un ser humano a la del lobo. Entenda la situacin de la ganadera, y siempre habl de las dos caras de la moneda, el lobo y la ganadera, y defenda buscar una relacin de armona, que el lobo viviese donde pueda y deba vivir, y no en cualquier sitio para que en las noches espaolas no dejen de orse sus aullidos. No estaba en contra de gestionar a la especie donde hubiera problemas repetidos.
Le granje muchos problemas esa defensa del lobo?
S. La posicin en aquella poca era erradicar al lobo. Ahora se da por hecho que tiene que existir pero se solicita desde el mundo rural y ganadero un cierto control. Mi padre defenda que por supuesto el lobo tena que existir porque era una parte importantsima de los ecosistemas. Y que dijera que tena derecho a existir le trajo problemas, por ejemplo, en algunos pueblos de Galicia donde hubo ataques a nios; se dijo que fueron lobos pero no se saba si fueron perros asilvestrados. Sigue ocurriendo. Ataques atribuidos al lobo son de perros asilvestrados que son mucho ms peligrosos porque no tienen miedo al hombre. Y el lobo s lo tiene porque para l el ser humano significa muerte.
Cmo ha evolucionado la conciencia ambiental de los espaoles desde la muerte de su padre?
Yo creo que ha cambiado muchsimo desde entonces, cuando ni siquiera exista un Ministerio de Medio Ambiente y hoy tenemos una Vicepresidencia de Transicin Ecolgica. Los nios crecen con conceptos como el del reciclaje y la contaminacin, que no existan en la poca de mi padre, y con la idea de que vivimos en un planeta con recursos limitados. Pero yo echo en falta la emocin que haba entonces, un sentido ms primario y emocional de pertenencia a la naturaleza. Ahora parece que la divulgacin se ha quedado desdibujada o prostituida por el marketing y porque todo se politiza: es legal o ilegal; est de moda o no; falta una mirada ms profunda de la vida con maysculas y del lugar del ser humano en el teatro de la vida. Nos hemos dejado una parte importante del mensaje que sigue estando presente en el mundo rural, aunque no tenga tan asimilados algunos conceptos. Hay que volver a divulgar desde la seduccin: convencerte para pertenecer a algo en lugar de que ese otro lugar sea visto como una amenaza a tu estatus o a tu ideologa.
Flix Rodrguez de la Fuente form un equipo con el Rey emrito, Juan Carlos I, entonces prncipe, con el que logr la creacin de los primeros parques nacionales. Cmo era la relacin entre ellos?
Cuando era prncipe tuvieron una relacin muy estrecha porque la realeza y la nobleza europea estuvieron muy implicadas en las primeras ONG y en los primeros pasos para proteger grandes espacios. A mi padre le ayud a que se consiguiera proteger Doana. Fue una relacin de mucho cario y en mi casa se ha hablado de l como una figura cercana; tambin de la Reina. Han querido a mi familia y se han portado muy bien.
Cree que los escndalos que rodean al Rey emrito han eclipsado el papel que jug para proteger el medio ambiente?
Probablemente, yo creo que mucha gente desconoce esa primera etapa y esa faceta.
Cmo cree que su padre habra reaccionado ante esta pandemia?
Hablar en nombre de mi padre me da pudor pero, por el tipo de sensibilidad que tena y por lo que he ledo de l, me imagino que utilizara esto a su favor. Vera que esta enorme crisis era una oportunidad porque al fin y al cabo es la naturaleza la que nos habla. Creo que sacara dos grandes lecciones. En primer lugar, que es una leccin de humildad enorme que nos recuerda que somos seres vivos y que por mucha ciencia, tecnologa, dinero y poder que tengamos, la naturaleza tiene la ltima palabra. Era impensable que algo as pasara, que todo el mundo se tuviera que encerrar y que se parara la economa. Y en segundo lugar, una leccin de unidad, que para mi padre era algo fundamental. l dijo ante la ONU que slo se podra afrontar el reto de la destruccin de la naturaleza como especie. Para acometer estos grandes retos hay que dejar de lado las diferencias polticas, que es lo que no estamos haciendo en muchos pases como Espaa, y utilizar el conocimiento, la ciencia, el rigor y tener una visin ms tecnicista.
Ser la pandemia un aliciente para frenar la destruccin de la naturaleza, aunque sea para que la economa no se derrumbe?
Yo soy optimista y creo que el ser humano tiene capacidad de enmienda pero probablemente sea despus de estar en la UCI. Creo que estamos en un cambio de etapa, el principio de algo muy largo. Aunque pase este confinamiento va a haber otros. vamos a ver cunto dura, si hay una vacuna y si no hay otros efectos colaterales en la salud, vamos a ver tambin qu pasa con el cambio climtico… Va a haber mucho sufrimiento, y vamos a tener que darnos cuenta de que el sistema que construyamos tiene que colocar a la vida en el centro de todo: de la educacin, de la economa, de las ciudades… de todo. Tenemos que ser biomimticos, tenemos la sabidura en la naturaleza, que lo lleva haciendo en 4.000 millones de aos, y tenemos que mirar hacia ella para ver cmo lo ha hecho. La sabidura es mucho ms que el conocimiento.

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